jueves, 11 de diciembre de 2008

Clima.- Arranca una semana clave para luchar contra el cambio climático con las negociaciones paralelas de ONU y UE

La 14 Conferencia de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP14), que se celebra en Poznan (Polonia) entra esta semana en su etapa clave con la celebración del tramo ministerial los próximos jueves y viernes, y coincidiendo con las negociaciones del Paquete de Clima y Energía de la UE que debe ser aprobado los jefes de Estado en Bruselas en estas mismas fechas.

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

La 14 Conferencia de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP14), que se celebra en Poznan (Polonia) entra esta semana en su etapa clave con la celebración del tramo ministerial los próximos jueves y viernes, y coincidiendo con las negociaciones del Paquete de Clima y Energía de la UE que debe ser aprobado los jefes de Estado en Bruselas en estas mismas fechas.

Arranca, por tanto, una semana clave para la lucha contra el cambio climático en dos escenarios europeos, Bélgica y Polonia, y especialmente complicada para los países de la UE. Tanto, que miembros de las delegaciones de algunos estos países tendrán que hacer 'encaje de bolillos' para poder estar presentes en ambas discusiones.

Por ejemplo, parte de la delegación española viajará primero a Poznan, para desplazarse a mitad semana a Bruselas y regresar después a Polonia. En la capital belga se discernirá el compromiso final de la UE para reducir sus emisiones de CO2 en el periodo 2013-2020. En el municipio polaco, las conversaciones supondrán como máximo el establecimiento de un calendario de trabajo para poder alcanzar en 2009 un acuerdo global de reducción de emisiones que sustituya al Protocolo de Kioto a partir de 2013.

POZNAN ESPERARÁ A BRUSELAS

Tan interrelacionadas están una y otra decisión que se prevé que las negociaciones de la ONU no arranquen 'realmente' hasta que el resto del mundo conozca cuál es el compromiso que la UE está dispuesta a asumir. De modo que se prevé que la COP14 no acabe en realidad hasta el sábado 13 de diciembre (lo que incluiría una sesión nocturna e interrumpida del 12 al 13).

El Paquete Europeo, el ya famoso 20x20x20 (para 2020 una reducción del 20 por ciento de emisiones de CO2, un 20 por ciento de energías renovables en el mix energético y un 20 por ciento menos de intensidad energética), ha sido cuestionado por algunos países europeos que aprovechan el contexto económico para aligerar o retrasar los compromisos. Incluso, las organizaciones ecologistas apuntaron la pasada semana que el Ejecutivo español querría impedir que se imponga una limitación a los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) del 50 por ciento.

Mientras tanto, en Polonia, la primera semana, de carácter más técnico, comenzó con la 'formal' petición de expertos y mandatarios internacionales de la "urgente" necesidad de definir el 'Pacto de Copenhague' el próximo año. Es curioso que esta reclamación se haga en un territorio cuyo ministro de Medio Ambiente cuestionó recientemente las negociaciones europeas y en un país que depende en un 90 por ciento del carbón para su producción energética.

Paralelamente, las organizaciones ecologistas han venido realizando, y lo seguirán haciendo durante esta semana, actividades de todo tipo para reclamar una posición firme y decidida contra el cambio climático.

BAJO LA SOMBRA DE LA CRISIS

La COP14, en la que participan unas 9.000 personas y que contará con la participación esta semana del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, también siente el impacto de la crisis financiera internacional y la recesión económica, dado que muchos países solicitarán ayuda económica a cambio de compromisos de reducción de emisiones.

Igualmente, en el aire se deja sentir la elección de Barak Obama como presidente de Estados Unidos. A pesar de que la delegación estadounidense sigue perteneciendo a la Administración Bush, en ella se integran miembros del equipo del nuevo mandatario, y la acompañan congresistas liderados por el demócrata John Kerry.

Al final, las dos semanas de sesiones supondrán el punto intermedio de las negociaciones que deben alumbrar el próximo año en Copenhague (Dinamarca) con un nuevo acuerdo en torno al régimen climático internacional de reducción de emisiones de CO2. Junto a la conferencia de la Convención también se desarrollará la cuarta reunión de las partes para la revisión del Protocolo de Kioto.

'VISIÓN COMPARTIDA'

La COP14 trabaja sobre el Plan de Acción acordado en Bali (Indosnesia) el año pasado durante la COP13): mitigación, adaptación, tecnología y financiación, más la llamada 'visión compartida'. Todo ello, en el contexto de la decisión alcanzada en Bali, por la que se identificó como "rango indicativo" de reducciones de entre un 25 y un 40 por ciento en 2020 respecto a 1990 para los países del Anexo 1 del Protocolo de Kioto (con reducciones obligatorias de las emisiones).

El eje principal del debate en Poznan es el Grupo Ad Hoc para la Cooperación a Largo Plazo (AWG-LAC), órgano subsidiario nacido en Bali, que centrará su atención en el concepto de la 'visión compartida'. Al respecto, la UE construye su posición sobre la necesidad de evitar aumentos de temperatura superiores a 2 grados centígrados.

Junto a ello, el Grupo Ad Hoc para la Consideración de los futuros compromisos de las Partes Anexo I del Protocolo de Kioto (AWG-KP) deberá avanzar en la definición de los medios disponibles para alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones. Para Ribera, lo deseable es que ambos procesos converjan en uno sólo en algún momento del próximo año.

Paralelamente, la revisión del Protocolo de Kioto tratará temas como la extensión del 'Share of Proceeds' (en virtud del cual un 2 por ciento de las transacciones realizadas en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) se dedican al Fondo de Adaptación), a la Aplicación Conjunta y al Comercio de Emisiones, así como mejoras en los mecanismos de flexibilidad.

Además, se tratarán otros elementos, como la revisión del mecanismo financiero de la Convención, las reducciones de emisiones por deforestación, el desarrollo y transferencia de tecnologías y la revisión del Programa de Trabajo de Nairobi sobre adaptación.

La delegación española estará encabezada por la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, que irá acompañada de la secretaria de Estado de Cambio Climático, así como la directora de la Oficina de Cambio Climático, Alicia Montalvo, y representantes de los ministerios de Industria, Economía, Asuntos Exteriores.

LAS MISMAS TENSIONES DE SIEMPRE

A lo largo de las diferentes Conferencias de la Convención se han escenificado las tradicionales tensiones entre países desarrollados y en desarrollo (eso sí, con algunos cambios individuales según el momento). Así, los países desarrollados sostienen que si los países en desarrollo no asumen también compromisos de reducción de emisiones el problema no se va a solucionar y, como ejemplo, señalan que las emisiones de China, India o Brasil superarán en breve a las del principal emisor en la actualidad, Estados Unidos.

Por el contrario, los países emergentes consideran que más que las actuales, el problema se ha generado por la acumulación de emisiones a lo largo de las historia, gracias a las cuales los estados del Primer Mundo lograron su desarrollo. Por ello, reclaman su derecho al desarrollo y, por ende, a contaminar.

En la actualidad, la Tierra cuenta con 380 partes por millón de volumen (ppm) de CO2 en la atmósfera, es decir, 20 ppm más que al inicio de las discusiones en 1990 y 100 ppm que al comienzo de la era industrial.